"La irrupción tecnológica y la cremación lo están cambiando todo".
Jorge Bonacorsi — Presidente, Federación Argentina FADEDSFYA
Visión federal.
En Funermostra (Valencia), el podcast funerario de Vivo Recuerdo conversa con Jorge Bonacorsi, presidente de la Federación Argentina FADEDSFYA. Bonacorsi aporta una mirada poco habitual por su doble perfil: dirigente sectorial y, a la vez, gestor de seguros, funeraria y cementerio parque. Desde esa perspectiva, describe una Argentina organizada en cámaras provinciales que se integran en una federación de alcance nacional.
En el intercambio surgen diferencias culturales y de madurez del mercado. Bonacorsi recuerda que el concepto de «casa de velación» en Argentina es antiguo, mientras que en países como Italia la sala velatoria es relativamente reciente. También señala paralelismos con España por raíces migratorias: «somos todos hijos de españoles o italianos», y eso acerca costumbres, aunque con tiempos distintos.
Tecnología y cambio.
Para el entrevistado, el gran quiebre de las últimas décadas no es tanto la prestación básica —que se mantuvo estable durante años— como la llegada de la tecnología. La posibilidad de participar en una despedida a distancia modifica la experiencia y la percepción social: «alguien que no está cercano puede participar», incluso desde otros países.
A esa transformación se suma un fenómeno que define como revolucionario: la cremación. En la Capital Federal argentina, afirma, «está en el orden del 80%». Ese dato, explica, obliga a repensar productos, espacios y modelos de cementerio: menos inhumación, más soluciones para urnas y memoria.
Volver al verde.
Bonacorsi detalla el concepto de cementerio parque: espacios privados, sin construcciones elevadas, con sepulturas enrasadas y una estética de naturaleza continua. En su caso, describe 40 hectáreas «sin una sola bóveda», y con tecnología para localizar cada lugar de descanso. Defiende que este entorno cambia la visita y abre un duelo más sereno: sentarse, hablar, recordar.
Su reflexión final apunta a una tendencia imparable: más cremación, más tecnología y más formatos de memoria integrados en espacios amables. Sin perder el respeto, el sector —concluye— se mueve hacia despedidas más conectadas, más sostenibles y centradas en cómo acompañar a las familias.