"La tecnología en un tanatorio sirve si ayuda a despedirse mejor".

Mercedes Feijoo — Directora, Funerária Luz (Salvador/BA)

Vocación familiar.

En el pódcast funerario de Vivo Recuerdo desde Funermostra (Valencia), Mercedes Feijoo, directora de Funerária Luz (Salvador de Bahía, Brasil), comparte una mirada forjada en casi cuatro décadas al frente de una empresa de segunda generación que ya camina hacia la tercera, con sus hijos incorporándose al día a día.

Feijoo se define como una profesional «apasionada» por el oficio y especialmente por el acompañamiento directo: «me envuelvo yo personalmente con las familias». Desde su experiencia, el trabajo funerario exige presencia real, sensibilidad y un trato cercano, porque cada situación llega cargada de impacto emocional y decisiones urgentes.

Repatriación en Bahía.

Su especialidad es la repatriación, un servicio clave en una ciudad turística como Salvador. Explica que Bahía cuenta con numerosos consulados y que, cuando fallece una persona extranjera, el consulado actúa como punto de contacto con la familia y necesita aliados que resuelvan con rigor. Ella lo vive también desde lo personal: «tener el motivo de llevar una persona… y que esa familia reciba ese ser» es, para ella, el corazón del servicio.

Relata cómo comenzó con Alemania y fue ampliando países, apoyándose en la relación constante con los consulados y en una ventaja práctica: hablar español le facilitó coordinación y acceso. Ese recorrido le valió un reconocimiento que guarda con orgullo, una distinción otorgada por el consulado de España en Bahía, que interpreta como resultado de un trabajo bien hecho.

Futuro y tecnología.

Feijoo describe cambios claros: del velatorio en domicilios al uso de salas, y un punto de inflexión que atribuye al COVID, tras el cual muchos espacios ya no abren por la noche. En paralelo, destaca herramientas digitales que ayudan a despedirse: «el velatorio online… lo hacemos mucho», sobre todo en repatriaciones y cremaciones, para que las familias puedan participar a distancia.

Su reflexión final es serena: la innovación tiene sentido cuando acompaña y cuida. Para ella, tecnología y humanidad no compiten si el objetivo es el mismo: sostener a la familia y dignificar el adiós.