"Diez días sin respuestas es lo que una familia no merece".
Anuska Meliá — CEO, Crossing World Group
Origen del propósito.
En Funermostra, desde el stand de Vivo Recuerdo, la CEO Anuska Meliá explica el alcance de Crossing World Group, especializado en asistencia funeraria global y repatriación internacional. Su labor se centra en trasladar a las personas fallecidas fuera de su país hacia el destino que corresponde, coordinando origen y destino con una red de proveedores funerarios y una gestión internacional altamente especializada.
Meliá no llega al sector por casualidad: procede de una familia funeraria y, aunque se formó como abogada, su paso por la dirección de una aseguradora de decesos le permitió entender a fondo la industria. Allí identificó el punto de inflexión: cuando los siniestros ocurrían fuera de España, la respuesta a las familias se volvía lenta y confusa. Ese aprendizaje detonó el proyecto: «habían pasado 10 días, casi 15» y la familia seguía sin certezas.
Trámites y urgencia.
La repatriación, detalla, combina un proceso local —recogida, conservación y preparación con tanatorios del país donde se produce el fallecimiento— y un proceso internacional, que incluye consulados, ministerios, sanidad exterior, traducciones y apostillas. Todo cambia según país y contexto político, por lo que el equipo actualiza constantemente requisitos y documentación.
Entre anécdotas, Meliá señala un contraste habitual: los casos mediáticos. En ocasiones, «los medios se avanzan» y publican información incorrecta mientras el equipo sigue bloqueado por un trámite concreto. En el extremo opuesto, hay repatriaciones que salen en un día cuando se alinean autoridades y se aceleran permisos.
Humanidad y futuro.
El cierre emocional llega al final del proceso: la entrega. Para Meliá, el momento más bonito es cuando la familia recibe el féretro o la urna y expresa gratitud. De hecho, cuenta que las felicitaciones internas son diarias y que incluso llegan flores y detalles a la oficina.
Mirando al futuro, defiende un sector más digital y sostenible. Desde esa visión nace otro proyecto, orientado a la naturaleza: convertir cenizas en impulso de vida vegetal mediante biotecnología. Y sobre Vivo Recuerdo, lo resume con claridad: impacto emocional, participación y una estética cuidada que, en sus palabras, «cierra el círculo».