"La pantalla convierte el recuerdo en un homenaje elegante".

Josep Maria Mons — Director General, Cabré Junqueras

Origen y cambio.

En el segundo día de la feria Funermosa, en Valencia, el podcast funerario de Vivo Recuerdo entrevista a Josep Maria Mons, director general de Cabré Junqueras, una empresa familiar cuya historia arranca, como tantas en el sector, desde la carpintería y la fabricación de féretros. Mons explica cómo, de forma natural, el oficio fue ampliándose hasta convertirse en una gestión integral del servicio, desde la recogida hasta la inhumación o la entrega de cenizas.

En su repaso, subraya un cambio clave: antes eran las familias quienes asumían gran parte del proceso, con distintos agentes implicados; hoy los tanatorios coordinan todo el recorrido. Y esa evolución, añade, se ha reflejado también en los espacios: del velatorio en domicilio a tanatorios cada vez más completos, con cámaras, salas de ceremonia, columbarios y áreas pensadas para acompañar a las familias con más comodidad.

Tecnología natural.

Mons sitúa la tecnología como una incorporación lógica, impulsada por lo que las familias demandan y por lo que las nuevas generaciones perciben como habitual. Pone ejemplos recientes, como la adopción de sistemas para retransmitir ceremonias tras la pandemia y la posibilidad de editar después vídeos breves como recuerdo audiovisual. Para quienes vivieron «el antes», admite, sigue siendo innovador, pero para muchos familiares ya es parte de su día a día.

En esa misma línea, valora Vivo Recuerdo como un homenaje respetuoso: fotos, mensajes y recuerdos que se reúnen y quedan recopilados. Mons lo resume con una imagen clara: «las salas dejaron de ser un sitio lúgubre» y pasan a tener «vida», con familias que observan las imágenes «con sonrisas y lágrimas que se mezclan». Incluso relata que algunas familias primero dicen que no y luego, tras ver el sistema en otra sala, vuelven: «han bajado a mediodía para contratarlo».

Cultura y valor.

Como presidente de la asociación del sector en Cataluña, Mons defiende el papel de las entidades empresariales para representar al sector ante la administración, impulsar normativas pendientes y mejorar la comunicación social del valor funerario. También aporta una idea de fondo: las diferencias no son solo regionales, sino locales, y la tecnología no debería borrar costumbres, sino convivir con ellas.

La reflexión final conecta ambos planos: innovar no es homogeneizar, sino escuchar. Y cuando la tecnología se integra con respeto, puede hacer algo muy concreto: suavizar momentos duros, favorecer el recuerdo compartido y elevar el homenaje sin perder la esencia del acompañamiento.